Tres distancias como tres edades, como tres tiempos y tres espacios, laberinto y espectro de los sentidos, de la mirada y el tacto, el oído y el olfato, el gusto por la arquitectura, por el proyecto y su condición fantasmática y separada, y en esa separación, en esa distancia, la reflexión vuelve siempre como sentido. Origen, doble, del sentido, si es que hay origen y si es que hay sentido. Representación sin presentación original. Arquitectura
viernes, 24 de octubre de 2008
Esta es mi habitación, más bien parece un zoo (y... ¿no lo será?)Sandra Martínez Ramos
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