A ver, para empezar a ver mi movimiento empecé desarrollando el espacio en el que me muevo. Para descubrir este espacio saqué una serie de fotografías -una serie de miradas- de los lugares a los que voy mirando en mi camino diario y creé un telón de fondo tanto en alzado como en planta y -a través de la maqueta- en volumetría y sección-.
Una vez alcancé mi fondo, me metí a mí moviéndome por él, realizando las distintas actividades y reflejando la huella de ese recorrido mediante una línea que unía el punto que suele estar más alto de mí y que tanto en alzado como en planta, me parece que es el que más cambia de posición y plano.
Una vez estuvo mi recorrido por mis espacios-íntimo, menos íntimo y público- intenté introducir de la misma manera a los que los comparten conmigo, pero la línea que me había valido para reflejar mi movimiento sola se volvió demasiado rígida a la hora de tratar y cruzarla con los demás, por lo que ésta empezó a irse flexibilizando según se introducían otros en su recorrido,
hasta alcanzar la formas curvas finales.



Gracias, Paula. En clase lo vemos, pues al final se ve muy pequeño en el blog, y apenas se distinguen las cosas. Pero tiene buena pinta, eso sí. [JVC]
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